Internacional | Honduras
Cientos de policías fueron desplegados este martes
(06.12.2022) en Honduras al entrar en vigencia el "estado de
excepción" decretado por el Gobierno para enfrentar a los pandilleros, que
aterrorizan las barriadas pobres de las principales ciudades.
En una ceremonia en un polvoriento campo de fútbol de la
residencial La Alemán, en el sur de la capital, el director de la Policía
Nacional, Gustavo Sánchez, ordenó a 600 oficiales y agentes iniciar el
despliegue hacia barrios de la ciudad
controlados por estas bandas.
Esta operación "es para hacerle frente a las
estructuras criminales llamadas Pandilla 18 y MS-13", en referencia a Mara
Salvatrucha-13, así como a otras "estructuras del crimen organizado que se
dedican a la narcoactividad", dijo el director en rueda de prensa, antes
del despliegue.
"En las entradas de las colonias (barrios) hay
operativos de agentes de la policía para revisar a los ciudadanos que circulan
por la zona", dijo el diario local La Prensa, que reportó varias calles
desoladas en San Pedro Sula.
Citando una fuente policial, el rotativo agregó que los
ciudadanos que no portaban documento de identidad eran llevados a las
estaciones policiales.
El pasado jueves, la presidenta Xiomara Castro anunció
"un estado de excepción" en el marco de "una emergencia
nacional" para combatir a las pandillas, ante la constante presión de la
ciudadanía, que reclama seguir el ejemplo del vecino El Salvador, donde el
gobierno de Nayib Bukele logró reducir la acción de estos grupos amparado en un
estado de excepción que permite detenciones sin orden judicial.
Un decreto aprobado por Castro anotó que "en virtud de
la grave perturbación de la paz y la seguridad que prevalece en las principales
ciudades del país ocasionada esencialmente por grupos criminales organizados
(...) se resuelve: suspender las garantías establecidas en la Constitución de
la República".
A la Policía Nacional "se le faculta para detener a
las personas que determine y considere responsables de asociarse, ejecutar, o
tener vinculaciones en la comisión de delitos y crímenes" en 89 barrios de
Tegucigalpa y 73 de San Pedro Sula entre el 6 de diciembre y el 6 de enero
próximo, establece el decreto.
El estado de excepción "está bien por la inseguridad.
A mí me asaltaron, me pusieron una pistola en la cabeza y me quitaron el
celular. Avisé a la policía y no hicieron nada", dijo a la AFP la
vendedora de una tienda del barrio La Alemán, que se identificó como Victoria
Ruiz, de 35 años.
Fuente: DW
