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Las recientes inundaciones causadas por las intensas precipitaciones y el desbordamiento de ríos en el sur de Brasil han generado una devastación sin precedentes, llevando a las autoridades a contemplar la posibilidad de reubicar ciudades enteras. Con al menos 100 personas fallecidas y más de 130 desaparecidas, el estado de Rio Grande do Sul enfrenta lo que se considera el peor desastre natural de su historia.
La capital del estado, Porto Alegre, se encuentra sumida en una situación crítica, con continuas lluvias que han dejado gran parte de la ciudad sin suministro de agua y energía eléctrica. Las precipitaciones del miércoles pasado fueron tan intensas que las operaciones de rescate tuvieron que ser suspendidas momentáneamente, dejando a personas atrapadas en medio de las inundaciones.
Las imágenes satelitales muestran cómo los principales ríos de la región se han desbordado, abandonando sus cauces habituales y causando estragos en las comunidades cercanas. Residentes como Suzan, de Porto Alegre, describen la situación como nunca antes vista.
"Es increíble lo que está pasando", mencionó Suzan en una nota de voz enviada a la BBC. "Hay miles de personas que perdieron sus casas. No tenemos agua. Mi suegra, de 90 años, tuvo que ser rescatada en brazos. Los habitantes de la ciudad nunca habían experimentado algo así".
Ante la magnitud de la tragedia, las autoridades brasileñas están evaluando medidas de largo plazo, incluida la reubicación de comunidades afectadas por las inundaciones. La emergencia continúa, con equipos de rescate trabajando arduamente para brindar asistencia y apoyo a las víctimas mientras se enfrentan a la complejidad de la situación.
